domingo, 1 de febrero de 2009

Cuando un amigo se va...



Es duro, entrar a casa y no oirte; es duro no ver como me sigues, cuando me levanto para que te de tu puñado de pienso.


Y es duro, no tenerte al lado de la estufa, o sentado sobre el router, en estas largas y tranquilas tardes de invierno.


La verdad es que no pense jamas, que te fuera a hechar tanto de menos, solo por tu condición animal, pero no me duelen prendas al confesar que he llorado tu muerte y que te hecho de menos.


Por que durante estos cuatro años, me has dado compañia y cariño, sin hacer ruido, sin hacerte notar, como buen felino que eras, de tal forma que con discreción ganaste un trocito de mi corazón;


Ayer, sin hacer ruido, te fuiste y me has dejado un poquito mas frio; te doy las gracias Felipe, por el cariño que, quizas sin darte cuenta, nos has dado a todos nosotros.


Espero, que si hay un cielo, para los seres como tu, estes ahora mismo, sobre un almohadon blandito y al lado de una calida estufa, tal y como te gustaba.


Gracias por todo, Felipe; quizas tenga otro gatito, pero tu eres irremplazable.

1 comentario:

Anónimo dijo...

papa vales para escritor enserio

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