sábado, 16 de julio de 2011

El guardián entre el centeno.


Hay veces, que los libros te saludan desde una estantería y los ves, y el alma, te dice que debes de leerlo, que estas preparado y si haces caso a la llamada, sueles pasarlo bien con su lectura.
Algo así, es lo que me ha pasado con el texto del que quiero hablaros hoy. Se trata de una novela, conocida por todo el mundo, que han disfrutado con su lectura un montón de personas y hasta, dicen, que los mas famosos psicópatas, se jactan de haberla leído e incluso tenido como libro de cabecera.
La obra en cuestión es "El guardián entre el centeno" de J.D. Salinger. El autor, era, como diría un andaluz, "mas raro que un perro verde". Una vez alcanzada la fama como escritor con ese texto, se convirtió en una especie de eremita, aislado del mundo en su cabaña de Cornish, New Hanspshire, sin hablar con nadie, ni conceder entrevistas e incluso escribiendo libros que nunca publico. Murió en 2010 y lo que sabemos de el, es que era realmente singular.
En "El guardián entre el centeno", nos cuenta la historia de un adolescente ya talludito, que tras ser expulsado de un colegio por enésima vez y aprovechando la vuelta a su casa, nos narra sus contradicciones, su disconformidad con el mundo, su desubicación, así como el trauma por la muerte de su hermano y la lejanía del otro. También expresa, su deseo de ser "el guardián entre el centeno", de los que quiere y finalmente y gracias al amor que siente por su hermana pequeña y que le es correspondido, decide desdeñar la idea, de aislarse de un mundo que le resulta hostil.
Humor negro, ironía y ternura, conforman el ritmo de la obra. Descripción bastante certera del Nueva York de los 60, con su ambiente, sus antros y sus gentes, hacen de esta lectura, un ejercicio divertido, con el que pasaremos un rato de lo mas agradable.
La foto que ilustra esta entrada, recuerda uno de los bares que describe el protagonista Holden Caufield, durante el transcurso de su relato. Bueno, este que ilustro es mas agradable: es el Jimmy Glass Jazz bar de Valencia, lugar que frecuento y del que desde aquí, mando un saludo.

Algún día me encontraras...

"Algún día nos encontraremos y me secaras todas mis lagrimas y me susurraras cosas dulces al oído abrazándonos, acariciándonos, oh...