sábado, 2 de noviembre de 2013

Una tarde de otoño...



Las tardes de otoño y mas, en pueblo pequeño son mágicas. El frescor, la tranquilidad y los aromas son únicos e inimitables. Las gentes, si hace ese sol, filtrado por esa neblina, típica de la estación, salen a dar un paseo, al poco de comer, al igual que los niños salen a jugar en los portales de sus hogares. Otros simplemente, dejamos pasar el tiempo, disfrutando del frescor y de la maravillosa luz otoñal.
 Luego anochecerá pronto...los niños se retiraran a sus moradas a merendar y esperar a la noche y los adultos a disfrutar de un buen café, mientras disfrutan de esas largas horas del atardecer, de los cortos días de Otoño.
 La foto esta tomada en Xeresa (Valencia), población esta, que aparte de ser un lugar, donde tengo mis raíces, por parte materna, pase algún otoño, que no olvidare jamas.

2 comentarios:

Fernando Lazaro dijo...

Como gran aficionado que soy de estos trabajos este me encanta,enhorabuena.

José Segura Gómez dijo...

Gracias, Fernando.

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