lunes, 11 de enero de 2016

Hasta siempre Duque...



Querido David:

 Te descubrí una tarde de 1977, en una tienda de discos, mientras sonaba tu mítico Fame, totalmente novedoso para mi. Y desde entonces, te convertiste en parte imprescindible de mi fiel compañera que me es la música.
 Luego me maravillaste, con tu odisea espacial y hasta me hice amigo de Ziggy, Por tu culpa, conocí a Ryuichi Sakamoto, a traves de Mr. Lawrence y me pusiste la carne de gallina, junto a Freddie, cuando hicisteis arrodillar al mundo Under pressure.
 Reconozco, que me cabree un tanto contigo, cuando me dijiste que esta no era la America, que conocíamos, pero como Pat Metheny, endulzo con su guitarra el tema y ademas tenias razón, se me paso enseguida.
 Durante las frías noches de guardia y reten, en el Gobierno Militar de Madrid, me hiciste sentir héroe, con tu música. Y hasta hoy.
 Te has ido, Duque, pero pasa lo que os pasa a los genios: que os vais de cuerpo, pero no de espíritu, pues cada vez que suena uno de tus temas, te veo bailando con tu China girl, en alguna playa de Australia.
 En fin Duque blanco, descansa en paz y dale un saludo a Lou Reed de mi parte. Mientras tanto aquí, seguimos apagando el fuego con gasolina...

No pasa nada.

Pagamos impuestos; Nos los roban. No pasa nada. Nos roban nuestros ahorros. No pasa nada. Nos quitan, las maquinas, nuestro trabajo...