domingo, 28 de agosto de 2016

De repente, el último verano...



Pues si. De repente, como casi siempre, se nos fue el último verano. Es en esta fecha, cuando mas me doy cuenta, de la vacuidad de la existencia. No tendremos otro verano como este. Ya paso y otro vendrá. Pero este y otros muchos, ya no. No es que este con la gilipollez de la depresión post vacacional, para nada. Es que llevo mal el paso tan rápido de los años. De lo deprisa, que lo nuevo se lleva lo viejo, de lo fugaz, que pasan las horas, los días, el tiempo que para nada lo matamos, sino que poco a poco nos mata a nosotros. 
 Mañana vuelta a lo benditamente cotidiano: al día a día, con sus alegrías, monotonías y sobresaltos. A la dulce espera del finde, el Viernes a la tarde. Al otoño, al invierno, a la vida tal cual, nos la escriben.
 Buena temporada a todos. Carpe diem y a esperar otro verano.

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